VÍA CRUCIS 2014
Con extraordinario fervor ha celebrado la Hermandad Universitaria el tradicional Vía Crucis en honor del Santo Cristo de la Universidad, que termina con el traslado de Nuestra Señora de la Presentación desde el altar a su paso procesional. Con motivo de la incorporación de la Hermandad a la Semana Santa, el Vía Crucis vuelve a celebrase el Jueves de Pasión. Este piadoso ejercicio se instituyó el Jueves de Pasión de 2002, precedido de la Misa del Paso, para significar la estación de penitencia, con la procesión interior por el templo de San Pedro de Alcántara. Al ser erigida canónicamente la corporación en 2006, pasó el Vía Crucis al Domingo de Pasión y la procesión al Jueves de Pasión, manteniéndose así hasta el presente año, en que la Hermandad Universitaria se incorpora al Martes Santo al cumplir veinticinco años de existencia.
La Santa Misa estuvo presidida por el Rector del Juramento, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, con asistencia del Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez y miembros de la Junta de Gobierno. Asistió como invitado D. Enrique Sánchez Campos, en representación de la Ilustre Hermandad de San Rafael.
Al ofertorio, el Hermano Mayor tomó juramento de Reglas a uno de los nuevos hermanos. Terminada la Eucaristía, se comenzó el rezo del Vía Crucis por las naves del Juramento de San Rafael, formando la procesión muñidor, Cruz de guía con dos ciriales y doce hachetas. Durante el piadoso ejercicio el templo quedó iluminado exclusivamente por los cirios de cera color tiniebla. Leyó las estaciones, como en años anteriores, N. H. María Teresa Dabrio, cerrando el acto D. Fernando Cruz-Conde. La música estuvo a cargo de Clemente Mata, al órgano de San Rafael, y Concepción Muñoz, que ilustraron la ceremonia con sentidos motetes en cada una de las estaciones.
Al término de la decimocuarta estación, las hachetas formaron la vía sacra desde la capilla hasta el paso, para iluminar el recorrido de Nuestra Señora, llevada por el cuerpo de capataces, al mando de N. H. Enrique Garrido Montero. Terminada la ceremonia, los capataces reclamaron la presencia de la Junta de Gobierno para hacer entrega a Nuestra Señora de un ramo de flores blancas, conmemorativo de los siete años que llevan sacando a la imagen y con vocación de repetir la ofrenda en años venideros.
