MONSEÑOR OROZCO, OBISPO DE GUADIX
El 30 de octubre de 2018 el papa Francisco ha nombrado obispo de Guadix-Baza a D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, hasta ahora Vicario General de la Diócesis de Córdoba. Monseñor Orozco se despidió de la diócesis cordobesa con un pontifical de acción de gracias, presidido por Monseñor Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba, el 15 de diciembre de 2018. La ceremonia de consagración tendrá lugar en la Catedral de Guadix el próximo sábado 22 de diciembre.

La relación de la Hermandad Universitaria con Monseñor Orozco viene de octubre de 2006, durante el episcopado de Monseñor Asenjo Pelegrina, cuando atendió a la Hermandad con ocasión de la primera peregrinación que ésta realizó a Guadalupe, integrada en la de los jóvenes que organiza la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil. Y de nuevo en 2012, con motivo del cambio de sede canónica.
Asistieron al pontifical los vicarios y el Cabildo, así como gran parte del clero cordobés, los representantes municipales del PP, la Agrupación de Hermandades y Cofradías y un numeroso público de amigos y feligreses. Estuvo presente así mismo el Hermano Mayor electo, Alberto Villar Movellán, que se acercó a saludar al preconizado. Monseñor Orozco acogió con entusiasmo a la Hermandad Universitaria y abrazó al Hermano Mayor, que le ofreció como recuerdo el primer ejemplar del calendario que ha editado este año la Hermandad a beneficio de la Obra Social, señalándole que contenía fotos del “Señor de las heridas”, puesto que Monseñor ha escogido como lema Livore tuo sanati sumus (Tus heridas nos han curado, Is 53, 5). Ambos impetraron recíprocamente la ayuda del Señor para el ministerio y el servicio que respectivamente inician.

A continuación intervino el presidente de la Fundación Bangassou, D. Miguel Aguirre Muñoz, que agradeció la labor de Francisco Pérez Artés y la acogida del belén en la iglesia del Juramento. Tiene como objetivo este nacimiento recaudar fondos para la Fundación, cuya misión, a su vez, consiste en apoyar la obra pastoral y humanitaria que desarrolla en aquella ciudad de la República Centroafricana el obispo cordobés Monseñor Juan José Aguirre Muñoz, misionero comboniano. Sus diocesanos, pobres entre los pobres, están faltos de todo lo necesario en materia de sanidad y educación y es la acción humanitaria de Monseñor Aguirre la que permite paliar de algún modo las extraordinarias carencias. La Fundación se encarga de proveer lo necesario mediante el envío periódico de contenedores llenos de los frutos de la recaudación y las donaciones.

