CURSO DE FORMACIÓN
La charla de formación del mes de abril corrió a cargo de NH Enrique Garrido Montero, doctor en Historia del Arte por la Universidad e Sevilla, bajo el título “La iglesia del Juramento de San Rafael y la Córdoba de su tiempo. 1625-2025”. Tuvo lugar en la casa hermandad el martes 26 de abril de 2026, con asistencia de numerosos hermanos y, especialmente, del hermano mayor de San Rafael, D. José Ángel Castro Molina, a quien la hermandad agradece su presencia.
El ponente fue presentado por el hermano mayor, Alberto Villar Movellán, quien señaló que le había pedido a Enrique que nos ilustrara con un compendio de sus investigaciones sobre la iglesia del Juramento, nuestra sede canónica actual y objeto de la magnífica tesis doctoral que, realizada bajo su dirección, había presentado recientemente en la Universidad Hispalense.
El profesor Garrido explicó en primer lugar las motivaciones del trabajo, surgido de un estudio previo del archivo y bienes de San Rafael, que le había sido encargado por D. Fernando Cruz-Conde y que luego, ampliado y completado con investigación en otros muchos archivos y lugares, dio como fruto la tesis doctoral, elaborada a lo largo de diez años. Describió el ponente los orígenes de la hermandad de San Rafael, a partir de las apariciones al P. Roelas, la progresiva implantación de la devoción al Arcángel Custodio, que dio lugar a la construcción de las dos ermitas sucesivas, hasta llegar a la fantástica iglesia actual, debida al maestro Juan Antonio Cardera Rojas, respaldado por la firma de
Vicente López Cardera. Glosó el impacto urbanístico de la construcción, bendecida en 1806 por el obispo Trevilla, e hizo seguidamente un recorrido por el rico patrimonio mueble, con especial consideración pa
ra la imagen del Santo Custodio, tanto la primitiva de Juan Prieto, como la definitiva de Alonso Gómez de Sandoval, rematada finalmente con los angelitos de Palmerani.
Tras el largo aplauso de los presentes, el hermano mayor agradeció la intervención de NH Enrique Garrido con un recuerdo del acto, y procedió seguidamente a imponerle la Insignia Dorada de la Hermandad, otorgada por la Junta de Gobierno en consideración a los veinte años que ha cumplido como capataz de los pasos de nuestros venerados Titulares.