VISITA DEL SEÑOR OBISPO
Una de las novedades más destacables que ha traído la Semana Santa de 2026 es la visita del señor obispo a las hermandades que van a hacer estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. El pontificado de Monseñor Jesús Fernández no ha podido tener mejor estreno. El prelado ha emprendido este servicio que es habitual desde hace mucho tiempo, por ejemplo, en la archidiócesis de Sevilla. El obispo conoce así directamente a las hermandades cuando está todo preparado para la estación, le transmiten su espíritu y sus inquietudes y sirve de extraordinaria muestra de comunión con la autoridad diocesana.
En el caso de nuestra hermandad, D. Jesús ya conocía a nuestros titulares, y había rezado ante ellos, desde la primera visita que hizo al Juramento de San Rafael, por lo que se trataba ahora de ver a las imágenes en sus pasos. Dados los compromisos del prelado el Domingo de Ramos, por la celebración de las Palmas, y el Martes Santo, por la Misa Crismal, se organizó la visita a las hermandades de estos días en las vísperas. D. Jesús fue así recibido en el Juramento a las 13:40 del Sábado de Pasión, 28 de marzo. Venía acompañado por el delegado de Hermandades, D. José Juan Jiménez Güeto, y por el consiliario de la Agrupación, D. Juan José Romero Coleto. Le esperaban en la puerta el rector del Juramento y consiliario de la hermandad, D. Fernando Cruz-Conde, el hermano mayor, Alberto Villar Movellán, y el vocal y anterior hermano mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez. El hermano mayor presentó a continuación al señor obispo a los vocales presentes de la Junta de Gobierno, a alguno de los cuales ya conocía: Mercedes Fernández Muriel, Álvaro Migueles Rodríguez y José Ramón Molina Hurtado.
D. Jesús se dirigió enseguida a rezar brevemente en el reclinatorio que se le había preparado, para seguir luego el protocolo marcado por la Delegación de Hermandades y Cofradías. El consiliario y el hermano mayor le explicaron brevemente la importancia de las imágenes titulares y el sentido de la composición de los pasos, acorde con el espíritu de la austeridad franciscana alcantarina y el recuerdo del momento en que surgen modernamente nuestras cofradías, en el ambiente generado por el Concilio de Trento. El hermano mayor destacó igualmente el valor de la Bandera de Peregrinación, que, a pesar de su humildad, acompañó a los hermanos a Tierra Santa y fue tocada en la roca del Calvario y en la losa del Santo Sepulcro.
Seguidamente D. Jesús firmó en el Libro de Firmas, que se había dispuesto para la ocasión y se estrenó con su visita, y dirigió la oración al Santo Cristo de la Universidad y Nuestra Señora de la Presentación, deseando una feliz estación de penitencia.















