ADIÓS CON JÚBILO AL PAPA BENEDICTO XVI
Bendito sea Dios, que provee a su Iglesia en cada momento de lo que más necesita, dando así cumplimiento a la sagrada Palabra con que termina el Evangelio de Mateo: “Et ecce ego vobiscum sum omnibus diebus usque ad consummationem saeculi”. / Y yo estoy ya con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos (Mt 28, 20). El Espíritu que lo eligió en 2005 para el Sumo Pontificado es el mismo que ahora le indica que deje la Nave de Pedro en manos de un capitán más joven. Pero esa voz es difícil de oír en el ruido de la atmósfera futurista en que hemos convertido nuestro mundo, tanto material como espiritual. Se necesita una enorme paz interior, un profundo silencio en el alma para poder escuchar el susurro que dice: “Consummatum est”, has culminado la cima. El Papa Maestro, intelectualmente el más grande entre los pontífices que hemos conocido, siendo tan grandes los demás en sus distintos carismas, ha sido también el más humilde, el que ha sabido penetrar el verdadero significado de “siervo de los siervos de Dios”. Con su renuncia ha resuelto la contradicción que María proclama en el Magnificat: “deposuit potentes de sede/ et exaltavit humiles”/ derribó a los poderosos de su trono y enalteció a los humildes (Lc 1, 52). Él mismo, sintiéndose instrumento de Dios, reconoce su falta de fuerzas y baja de su sede y, por eso, también, exaltará la Historia su grandeza.
Su actitud recuerda a la del emperador Heraclio, que se despoja de todos sus honores para poder llevar la Vera Cruz, a la de San Francisco, que se desnuda de sus galas para hacerse pequeño ante la sociedad, en fin, a la del mismo Jesús, “el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza” (2 Cor 8, 9). En este mundo dominado por la soberbia, la decisión del Papa es una soberana lección de humildad. Y de congruencia, pues lecciones como ésta las vemos todos los días en la Iglesia, cada vez que un alto cargo de la Curia pasa a ser simple párroco, cada vez que un obispo tiene que ceder su sede apostólica por haber cumplido 75 años. Hasta en eso el Obispo de Roma se ha sentido uno más con sus hermanos en el episcopado.
Con ello el Señor nos otorga también la gracia de un hecho insólito en nuestros días: el poder despedir a un Papa con júbilo y alegría, en lugar de llanto y congoja. Esta Hermandad recordará siempre que bajo su Pontificado fue erigida como asociación pública de fieles, gracias a la magnanimidad de Monseñor Asenjo Pelegrina; que en el interior del Santo Cristo de la Universidad, un documento perpetúa que fue realizado “Sirviendo a la Santa Madre Iglesia Su Santidad el Papa Benedicto XVI…”; que con sus textos hemos aprendido y seguiremos aprendiendo en las reuniones de formación, si el Señor así nos lo concede; y, en fin, que nos legó dos nuevos doctores más, nuestro querido Maestro Ávila y Santa Hildegarda de Bingen, cuyas luces iluminarán desde este año el paso de Nuestra Señora de la Presentación. Que Nuestro Señor le premie todo el bien que ha hecho y hace a la Iglesia, que nosotros seguiremos orando por sus intenciones, aunque vuelva a firmar Joseph Ratzinger. Muchas gracias, Santo Padre. Laus Deo. Gaudeamus.










Al terminar el año, WordPress ha comunicado a la Hermandad el resumen de actividad en la página durante los 365 días pasados. Los resultados no pueden ser más alentadores. De una u otra forma, la imagen de nuestros sagrados Titulares se ha asomado a 46.000 ordenadores de todo el mundo, repartidos en 70 países. Supone un crecimiento de las visitas a la página del 31% respecto del año 2011. La distribución por países es de la siguiente manera: Canadá, 34; Estados Unidos, 314; México, 684; Guatemala, 80; El Salvador, 23; Honduras, 9; Nicaragua, 11; Costa Rica, 58; Panamá, 33; República Dominicana, 14; Puerto Rico, 58; Colombia, 298; Venezuela, 124; Surinam, 1; Brasil, 73; Ecuador, 62; Perú, 155; Bolivia, 65; Paraguay, 17; Uruguay, 5; Chile, 131; Argentina, 431; Islandia, 40; Noruega, 3; Suecia, 6; Finlandia, 14; Irlanda, 13; Reino Unido, 208; Bélgica, 9; Países Bajos, 11; Francia, 58; España, 38.030; Portugal, 6; Alemania, 38; Suiza, 32; Italia, 124; República Checa, 2; Eslovaquia, 1; Polonia, 37; Hungría, 19; Croacia, 7; Serbia, 2; Bulgaria, 2; Ucrania, 2; Bielorrusia, 1; Rusia, 18; Turquía, 2; Georgia, 25; Siria, 1; Israel, 7; Arabia Saudí, 1; Emiratos Árabes Unidos, 3; Pakistán, 1; India, 2; Bangladés, 2; Tailandia, 2; Corea del Sur, 1; Japón, 1; Filipinas, 10; Indonesia, 9; Australia, 6; Costa de Marfil, 4; Nigeria, 1; Mozambique, 1; Kenia, 1.
“Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza” (2 Cor 8, 9). Y la Madre, pura e inmaculada, por no molestar a los parientes con su inexistente impureza, llegada la hora del parto, prefirió retirarse a la cuadra “y dió a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre” (Lc 2, 7). Y siendo pura, en ningún momento, sin embargo, dejó de atenerse a la ley; por eso cumplió con el rito de la purificación y con el de la presentación de su hijo al Señor: “Cuando se cumplieron los días de su purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: ‘Todo varón primogénito será consagrado al Señor’, y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: ‘un par de tórtolas o dos pichones'” (Lc 2, 22-24). Desde los brazos de Nuestra Señora de la Presentación, el Niño vino a cumplir la ley. Él mismo lo dirá más tarde por boca de Mateo: “No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud” (Mt 5, 17). Y su último testimonio, colgado del madero, antes de entregar su espíritu al Padre, será precisamente ese: “Está cumplido” (Jn 19, 30).
La revista Muñidor, boletín de la Hermandad de la Sagrada Mortaja de Sevilla, da noticia en su número correspondiente a la Epifanía 2013, de la visita que hizo a su sede la Hermandad Universitaria de Córdoba, el pasado 24 de noviembre de 2012. Nuestra Hermandad recuerda con profundo afecto la recepción otorgada por los hermanos de Sevilla, así como la excelente ponencia del P. Martín Clemens “¿Se puede ser cristiano y cofrade? Un reto para los laicos”, expuesta ante ambas hermandades en el salón del coro
alto de la antigua iglesia conventual de Nuestra Señora de la Paz. El cuadro conmemorativo de esta visita, con los Titulares de la Sagrada Mortaja, Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz y María Santísima de la Piedad, luce ya en la sala de oficiales de la casa de hermandad universitaria y su recuerdo se perpetúa en un diploma que la Hermandad entregó a los hermanos que participaron en este encuentro el pasado domingo 2 de diciembre de 2012, tras la Misa de Hermandad.
Como en años anteriores, la Hermandad Universitaria participó en la ofrenda floral a los Santos Mártires Acisclo y Victoria, Patronos de Córdoba, que promueve la Hermandad de la Misericordia en la pequeña capilla del Puente Romano el día de su fiesta, 17 de noviembre. Presidió la representación el Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez. Asistieron a la oración el Presidente de la Agrupación, Francisco Gómez Sanmiguel y las hermandades del Huerto, Esperanza, Caridad, Buena Muerte y San Rafael.