FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LA PRESENTACIÓN
A pesar de las restricciones impuestas por la circunstancia de la pandemia de coronavirus, se han celebrado también este año los cultos de Nuestra Señora de la Presentación, cuya fecha recae el 21 de noviembre, viernes.
Para evitar problemas de contagio, se ha procurado que intervengan en la preparación de los cultos el menor número de personas posible. La venerada imagen de Nuestra Señora de la Presentación se ha entronizado ante el altar mayor de su capilla, con su habitual terno plateado de esta fecha y los fanales que suelen adornar su altar de cultos. A sus pies, un centro de estatices color rosa.
La Misa Solemne se adelantó este año a las 18:00 horas, para acomodarse mejor al horario de cierre del comercio general, decretado para esa misma hora durante los días que dura el confinamiento parcial. Los hermanos y asistentes a la ceremonia lo hicieron con mascarilla y guardando la distancia establecida. Presidió la función el consiliario, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, asistido por dos seminaristas del Redemptoris Mater en el servicio de acólitos. La música corrió a cargo del organista Emilio Arroyo, que interpretó al teclado, por encontrarse en restauración el órgano Pilat del Juramento. Presidió la mesa el hermano mayor, Alberto Villar, acompañado por D. Manuel Cuenca Sánchez, vocal de secretaría de la Agrupación, y en los bancos de invitados, el hermano mayor de San Rafael, D. Manuel Laguna, y los representantes de las hermandades del Remedio de Ánimas y del Prendimiento.
En la procesión de entrada, hizo estación el celebrante en la mesa de oficiales, para proceder a la bendición del nuevo crucifijo, donado por el profesor D. Juan Manuel Miñarro López, que reproduce a escala el modelo en barro que le sirvió para tallar el Santo Cristo de la Universidad. En el mismo acto recibieron la bendición las medallas para imponer a los hermanos y un cuadro del Santo Cristo, destinado al colegio de la Trinidad. A continuación, se encendieron los codales de la mesa.
Hizo las lecturas NH. Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez. D. Fernando explicó en la homilía el especial significado de este día, en que la fiesta de Nuestra Señora de la Presentación coincide con la Solemnidad de Cristo Rey, que es prevalente. Pero ello invita a considerar a Nuestra Señora como la Madre del Rey, puesto que fue necesaria la existencia de María para que Cristo pudiera encarnarse y tomar así la naturaleza humana.
Tras la homilía, hicieron los hermanos pública protestación de fe, dirigida por NH. Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, y a continuación recibieron la medalla de la Hermandad NN.HH. Fernando Millán, Marina Valdenebro y Concepción Cerezo. Por razones sanitarias se suprimió en esta ocasión la acostumbrada renovación del juramento de Reglas que suelen hacer los hermanos.
Al término de la ceremonia dio comienzo el ejercicio de los Siete Dolores, rezándose el primero de ellos, que es la Presentación del Niño Jesús en el Templo. El consiliario dio lectura al pasaje evangélico de la profecía de Simeón y el hermano mayor hizo la meditación y rezo del misterio.
Seguidamente el hermano mayor bajó del presbiterio para hacer entrega a N.H. Enrique Garrido del cuadro con el Santo Cristo, impreso en lienzo, que se bendijo a la entrada. Explicó el hermano mayor que se lo entrega por solicitud de su compañero, el profesor Álvaro Garrido, que lo ha pedido para colocarlo en el aula donde da clase, del colegio Trinidad Sansueña. El hermano mayor agradeció el gesto, destacando que es el primer centro de enseñanza donde estará presente la imagen del Santo Cristo de la Universidad. Concluyó la función con el canto de la Salve Regina a Nuestra Señora de la Presentación.


Con la habitual solemnidad se ha celebrado este año la festividad del Santo Arcángel Custodio en el Juramento de San Rafael. El pontifical presidido por el obispo diocesano, Mons. Demetrio Fernández González, con asistencia de Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo electo de Burgos, y del Cabildo Catedral, contó con la presencia del alcalde de la ciudad y numerosas autoridades civiles y militares. Si bien el aforo ha estado limitado por las actuales circunstancias de la pandemia.
En la víspera de la festividad, el viernes 23 de octubre, celebró la Ilustre Hermandad del Arcángel San Rafael la solemne Fiesta de Regla, presidida por el consiliario, D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil. Al término de la Santa Misa juraron sus cargos los miembros de la nueva Junta de Gobierno, presidida por el hermano mayor Manuel Laguna López. En representación de nuestra Hermandad, asistió a esta fiesta el hermano mayor Alberto Villar Movellán.
Suspendido en marzo el curso 2019-2020, a causa del estado de alarma por coronavirus, se inicia éste de 2020-2021 con evidente preocupación ante la fuerza expansiva que, según estaba anunciado, mantiene la pandemia. Hemos iniciados los cultos de cada mes, los segundos domingos, en este caso el día 11 de octubre, con las debidas precauciones de mascarilla y distancia de 1,5 m. Para evitar aglomeración ante la capilla de nuestros Titulares en el canto de la Salve Regina, al final de la Santa Misa, se ha sustituido por el rezo de la misma, presidiendo el celebrante, D. Fernando Lavirgen, desde el altar mayor y vueltos todos hacia la capilla donde se venera Nuestra Señora de la Presentación.
Describió seguidamente el marco urbano en que discurrió la vida de Mesa en Sevilla, así como el ambiente social de aquella ciudad, enriquecida en el XVI, que comenzaba a manifestar los signos de decadencia en los comienzos del XVII, precisamente cuando llega Mesa al Puerto de Indias, para realizar su aprendizaje con Martínez Montañés. A partir de 1610 el escultor está realizando imágenes que denotan un estilo diverso, dentro de los seguidores de Montañés, y en 1613 casa con María de Flores, lo que indica una posición social distinta y, probablemente, un interés compatible con la posesión de un taller propio, a pesar de que no se han encontrado obras documentadas hasta el San José con el Niño de Fuentes de Andalucía, en 1616.
El 14 de septiembre, como es habitual, da comienzo el curso la Hermandad Universitaria, con la celebración de la Santa Misa, que estuvo presidida por el consiliario de la Hermandad, Ilmo. Sr. D, Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil. Prestaron servicio de acólito Bernard Huamán Báez y Pablo Fernández Grande, seminaristas del Redemptoris Mater San Juan de Ávila.

Septiembre es mes de excelencias marianas, en torno a la Natividad de Nuestra Señora y los Dolores de la Santísima Virgen. Con las dificultades propias de las restricciones que impone la pandemia de coronavirus, va comenzando el curso en las hermandades, que tiene su preámbulo en las celebraciones dedicadas a Nuestra Señora de la Fuensanta, Compatrona de Córdoba y Patrona de las Hermandades y Cofradías. Este año se han suspendido las procesiones, pero se han celebrado sus cultos con la solemnidad requerida. En las vísperas, el lunes 7 de septiembre, tuvo lugar el pontifical presidido por D. Demetrio Fernández González, obispo de la Diócesis, que dedicaron a Nuestra Señora las Hermandades y Cofradías de Córdoba, con asistencia de los miembros de la Agrupación y de las Hermandades, representadas por sus hermanos mayores, así como de numerosas instituciones civiles y militares. Nuestra hermandad estuvo representada por el hermano mayor, Alberto Villar.

Solicitados presupuestos a siete empresas, se presentaron cuatro. El jueves 3 de septiembre se reunió la Junta de Gobierno para deliberar sobre las ofertas presentadas, optando por la más conveniente y asequible a las previsiones económicas de la hermandad. Finalmente, el sábado 5 de septiembre se formalizó el correspondiente contrato de reforma, firmado por el jefe de obra Antonio Barrón y el hermano mayor Alberto Villar, en presencia de N. H. Daniel Luque. Deo gratias.
Esencialmente el proyecto contiene, en las proporciones reducidas que permite la planta, todo lo necesario para la hermandad, algo así, salvando las distancias, como ideó San Pedro de Alcántara en el Conventito de El Palancar, en Pedroso de Acim. Por la derecha, donde hoy tiene el local la puerta, se entraría a un vestíbulo, que comunicará con el oratorio, dedicado a nuestro Titular Santo Tomás de Aquino, el cual se cierra, mediante un tabique plegable, para separar el presbiterio del resto de la estancia, que servirá también como sala de oficiales y de formación. A la izquierda de la sala se abre una puerta que da paso al cenáculo, un pequeño espacio de convivencia con barra y servicios. Comunica éste con el almacén de los pasos, que ocupa toda la esquina del local, entre las calles Montero y Velasco. En el rincón de la derecha, al fondo, se sitúa la escalera, que baja a la planta de sótano, donde está previsto que se custodie el archivo y la ropería, así como todo el ajuar de la hermandad que dio servicio en la casa de Samuel de los Santos.