FORMACIÓN DE FEBRERO

Con asistencia de numeroso público tuvo lugar la sesión de formación del mes de febrero, el martes día 25. Abrió el acto el hermano mayor, Alberto Villar, que dirigió las preces y dio la bienvenida a hermanos y amigos, presentando a continuación al ponente, NH Juan Carlos Jiménez Díaz, de modo breve, por ser persona muy conocida y querida en la Hermandad Universitaria. Le agradeció emocionado sus atenciones un 25 de febrero, once años atrás, en que por la misericordia del Santo Cristo de la Universidad pudo superar una grave enfermedad. Destacó sus trabajos de investigación desde hace años sobre la historia de las hermandades y singularmente sobre la Hermandad del Amor, a la que dedicó una excelente monografía en 2006. De allí surgió la idea de estudiar la desaparecida hermandad que tuvo como titular al Cristo del Amor, asunto que ha culminado en la realización de su tesis doctoral, defendida en la Universidad de Granada el 13 de diciembre de 2024, bajo la dirección del Dr. Miguel Luis López-Guadalupe Muñoz.

Agradeció el ponente las palabras del hermano mayor y explicó el origen de la idea de hacer esta tesis, que lleva al esclarecimiento de una hermandad nacida en el siglo XVI, que contiene en sí misma el conjunto de todos los elementos que parcialmente dan vida al resto de hermandades. Se trata de la Hermandad del Santo Crucifijo y Patriarca Señor San José, que asimiló corporativamente a los importantes gremios de alarifes y carpinteros, que tuvo hospital propio y que acogió entre sus filas a miembros de la nobleza y a una notable nómina de artistas, entre ellos Francisco Hurtado Izquierdo, Melchor Fernández Moreno, que llegó a ser hermano mayor, Fernando Díaz de Pacheco, Teodosio Sánchez de Rueda, Tomás Jerónimo de Pedrajas y hasta el mismo autor de la venerada imagen de la Virgen de los Dolores, Juan Prieto.

Se organizó como cofradía de sangre con sede en el Hospital del Santo Crucifijo, del que se conserva la actual capilla de San José, en el barrio de la Magdalena, actual sede de la UNED. Creció como cofradía barroca, hasta llegar a su esplendor en el siglo XVIII. En 1638 se le concedió el nombre de la calle del Santo Crucifijo. Fue en esta etapa barroca cuando engrandeció su patrimonio, tanto en la ornamentación de la capilla y el hospital, cuanto en la incorporación de imágenes, que se dispersaron luego con la decadencia de la hermandad en el siglo XIX. Algunas de ellas pasarían a constituirse en titulares de actuales hermandades de penitencia, las más notables, el Santísimo Cristo del Amor y el Jesús Nazareno del Buen Suceso, que se veneró en la desaparecida hermandad como Jesús Preso.

Finalizó la charla con un caluroso aplauso para el ponente y, después de algunas preguntas de los asistentes, el hermano mayor le hizo entrega de un portarretratos con la imagen de Nuestra Señora de la Presentación en el paso, haciendo constar que es precisamente NH Juan Carlos quien se encarga desde siempre de colocar la cera que ilumina a Nuestra Señora. Terminó la jornada con el habitual rato de convivencia entre los hermanos.