MONSEÑOR OROZCO, OBISPO DE GUADIX

El 30 de octubre de 2018 el papa Francisco ha nombrado obispo de Guadix-Baza a D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, hasta ahora Vicario General de la Diócesis de Córdoba. Monseñor Orozco se despidió de la diócesis cordobesa con un pontifical de acción de gracias, presidido por Monseñor Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba, el 15 de diciembre de 2018. La ceremonia de consagración tendrá lugar en la Catedral de Guadix el próximo sábado 22 de diciembre.

FOTOS OBISPADO DE CÓRDOBA

La relación de la Hermandad Universitaria con Monseñor Orozco viene de octubre de 2006, durante el episcopado de Monseñor Asenjo Pelegrina, cuando atendió a la Hermandad con ocasión de la primera peregrinación que ésta realizó a Guadalupe, integrada en la de los jóvenes que organiza la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil. Y de nuevo en 2012, con motivo del cambio de sede canónica.

Asistieron al pontifical los vicarios y el Cabildo, así como gran parte del clero cordobés, los representantes municipales del PP, la Agrupación de Hermandades y Cofradías y un numeroso público de amigos y feligreses. Estuvo presente así mismo el Hermano Mayor electo, Alberto Villar Movellán, que se acercó a saludar al preconizado. Monseñor Orozco acogió con entusiasmo a la Hermandad Universitaria y abrazó al Hermano Mayor, que le ofreció como recuerdo el primer ejemplar del calendario que ha editado este año la Hermandad a beneficio de la Obra Social, señalándole que contenía fotos del “Señor de las heridas”, puesto que Monseñor ha escogido como lema Livore tuo sanati sumus (Tus heridas nos han curado, Is 53, 5). Ambos impetraron recíprocamente la ayuda del Señor para el ministerio y el servicio que respectivamente inician.

EL BELÉN DE BANGASSOU EN EL JURAMENTO

Belén 2018 Bangassou w 043El pasado domingo, día 2 de diciembre, tuvo lugar la bendición del belén de la Fundación Bangassou, que se ha montado este año en la iglesia del Juramento de San Rafael, gracias a la colaboración desinteresada del bordador Francisco Pérez Artés. El acto tuvo lugar al término de la Santa Misa oficiada por el rector de la iglesia, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil. Después de la Salve que cierra la Misa del mes de la Hermandad Universitaria, D. Fernando descendió del altar y se dirigió al nacimiento para pronunciar las oraciones correspondientes al rito de la bendición.

Belén 2018 Bangassou Portal w 043A continuación intervino el presidente de la Fundación Bangassou, D. Miguel Aguirre Muñoz, que agradeció la labor de Francisco Pérez Artés y la acogida del belén en la iglesia del Juramento. Tiene como objetivo este nacimiento recaudar fondos para la Fundación, cuya misión, a su vez, consiste en apoyar la obra pastoral y humanitaria que desarrolla en aquella ciudad de la República Centroafricana el obispo cordobés Monseñor Juan José Aguirre Muñoz, misionero comboniano. Sus diocesanos, pobres entre los pobres, están faltos de todo lo necesario en materia de sanidad y educación y es la acción humanitaria de Monseñor Aguirre la que permite paliar de algún modo las extraordinarias carencias. La Fundación se encarga de proveer lo necesario mediante el envío  periódico de contenedores llenos de los frutos de la recaudación y las donaciones.

CABILDO GENERAL DE ELECCIONES 2018

Al término de la Misa de Hermandad del mes de diciembre, celebrada el pasado domingo día 2, tuvo lugar, de acuerdo con la convocatoria realizada por la Junta Electoral, el Cabildo General de Elecciones. Se habilitó para el mismo la sacristía de la iglesia del Juramento de San Rafael, actuando como representante de la Autoridad Eclesiástica el R. P. D. Miguel Ángel Vílchez Torés, O.P., prior del convento de San Agustín de Córdoba, por delegación del Consiliario, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil. Constituyeron la mesa los miembros de la Junta Electoral, Presidente Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, Vocal Rafael Mariscal Martínez y Secretario, Juan Carlos Jiménez Díaz.

Abrió la sesión el P. Vílchez con invocación al Espíritu Santo, añadiendo unas palabras sobre la importancia del acto que se iba a celebrar. A continuación intervino el Presidente para anunciar que había una sola candidatura, la presentada por NH. Alberto Villar Movellán, y explicar de qué modo había de emitirse el voto; pidió luego al Secretario que diera lectura a los artículos del Estatuto que regulan la Elección a Hermano Mayor. Seguidamente se pasó a la elección, llamando el Presidente uno a uno a los 84 hermanos que forman parte del censo electoral.

Realizado el escrutinio, el Presidente proclamó los resultados: 27 votos emitidos, de los cuales 26 a favor del candidato y uno en blanco. Seguidamente dio la palabra al electo, NH. Alberto Villar, quien agradeció la asistencia de los presentes, el trabajo de la Junta Electoral y la actuación generosa y desinteresada del P. Miguel Ángel. Hizo un reconocimiento de la extraordinaria labor del hasta ahora Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, “al que siempre seguiremos considerando nuestro Hermano Mayor”, y agradeció vivamente los servicios prestados por NH Juan Carlos Jiménez Díaz, como Secretario, Prioste y Diputado Mayor de Gobierno durante tantos años. A continuación esbozó el plan de actuación para esta nueva etapa y los cargos de la nueva junta. Finalmente el P. Miguel Ángel cerró la sesión con unas afectuosas palabras y las preces.

Terminado el cabildo los hermanos felicitaron al Hermano Mayor electo. En la presente elección la participación ha sido de un 32% del censo. De conformidad con las normas diocesanas, se han hecho públicos los cargos de Vicehermana Mayor, que recaerá en NH Amalia Hidalgo Fernández, Tesorero, NH Francisco Blanco López y Secretaria, NH Ana Luján Jiménez. En los próximos días la Junta Electoral remitirá al Obispado el resultado de la elección y el Hermano Mayor electo, la composición completa de la Junta de Gobierno, con el visto bueno del Consiliario, a la espera de que sean aprobados los nombramientos por la Autoridad Eclesiástica. Laus Deo.

MEDALLA MILAGROSA 2018

El martes 27 de noviembre de 2018 se han cumplido doce años del decreto firmado por monseñor D. Juan José Asenjo Pelegrina, obispo entonces de la Diócesis de Córdoba y actual arzobispo de Sevilla, por el que erige canónicamente la Hermandad Universitaria de Córdoba como asociación pública de fieles, siendo Hermano Mayor D. Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez.

Monseñor Asenjo, que había prometido públicamente la aprobación de la Hermandad en el pontifical celebrado el  22 de octubre de 2006 en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, con ocasión de la peregrinación diocesana de jóvenes de ese año, eligió para la firma del decreto el día de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Se conmemora en esta fecha las apariciones de la Virgen a Santa Catalina Labouré en 1830, en la iglesia de las Hermanas de la Caridad de la Rue du Bac en París. Por eso la Hermandad celebra este día cada año con una hora santa a las 17:30, la misma hora de las apariciones. Comenzó con exposición del Santísimo y meditación; lectura del decreto de constitución de la Hermandad, que hizo el Secretario Segundo, NH Eduardo Rodrigo Hidalgo, monición de la Medalla Milagrosa, leída por el Hermano Mayor, Miguel Rodríguz-Pantoja, rosario de jaculatorias con la letanía de la Hermandad y preces eucarísticas, terminando con bendición solemne y reserva. Presidió el Consiliario, D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, sirviendo como acólito NH Alberto Villar.

Nuestra Señora de la Presentación estrenó en estos cultos la Medalla Milagrosa color plata, una de las dos que trajeron bendecidas los hermanos desde su santuario de París en la peregrinación de 2017. Laus Deo.

FIESTA DE REGLA DE NUESTRA SEÑORA DE LA PRESENTACIÓN

El 21 de noviembre de 2018 celebró la Hermandad la Santa Misa que marcan las Reglas para dar culto a nuestra amantísima Titular, en este día en que, desde 1585, conmemora la Iglesia Romana la Presentación de Nuestra Señora en el Templo.

La Virgen se entronizó en el altar de cultos de la manera habitual, con el traje de corte de mangas de pico, iluminación de fanales apostólicos y doctorales y centro de estátices morados. Presidió la mesa de oficiales, en ausencias del Hermano Mayor, el Vicehermano Mayor, Alberto Villar Movellán, acompañado por los miembros de la Junta de Gobierno y por el Hermano Mayor de la Ilustre Hermandad del Arcángel San Rafael, Manuel Laguna.

Comenzó la ceremonia con la procesión de entrada, que abría el fiscal, Eduardo Rodrigo Hidalgo Martínez, Secretario Segundo, seguido de los acólitos con luz, NH José Cabrera, y leccionario, NH Daniel Luque, cerrando el celebrante, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, nuestro Consiliario. Hizo la lectura y salmo NH Amalia Hidalgo, Tesorera.

En la homilía recordó D. Fernando Cruz-Conde la actitud de ofrecimiento a Dios de la Virgen niña, que es un anuncio de su ofrecimiento juvenil en el fiat, cuando acepta ser la Madre de Dios, y en el sacrificio, junto a su Hijo, como le anunció el anciano Simeón. María se entrega y confía en Dios, por lo que algunos la consideran como mártir en el sufrimiento ofrecido, testigo excepcional de la Pasión de Cristo.

Tras la homilía hicieron los hermanos pública Protestación de Fe, que leyó el Secretario 2º Eduardo R. Hidalgo. A continuación, el Vicehermano Mayor, en presencia del Secretario, tomó juramento a NH. María de la Concepción Cerezo López, renovando luego su juramento, como de costumbre, todos los hermanos presentes. La liturgia estuvo acompañada al órgano Pilat por Mayte Jiménez, con las voces de María José Cantos y María Jesús López, sopranos, y Candela Bretones y Ana Isabel Caballero, contraltos, que interpretaron la Misa de Angelis, Ave María de Lorenzo Perosi y Salve Regina gregoriano, entre otras.

Al término de la Eucaristía se rezó el Ejercicio de los Siete Dolores de la Virgen, comenzando este día con el Primer Dolor, la Presentación de Jesús en el Templo. Hizo la meditación y oración la Tesorera Amalia Hidalgo y la lectura del pasaje evangélico, el Consiliario. El ejercicio se continúa, según costumbre, a lo largo de los siete días siguientes, hasta el 27 de noviembre, fiesta de la Medalla Milagrosa. Como colofón, se acercaron los hermanos a los pies de Nuestra Señora para entonar la Salve Regina. Este año nos honró también con su compañía el bordador Francisco Pérez Artés, autor del estandarte. Laus Deo.

CELEBRACIÓN DE LOS SANTOS MÁRTIRES

Al igual que en los últimos años, la Hermandad de la Misericordia y de los Santos Mártires convocó el 17 de noviembre al resto de las hermandades a la ofrenda floral que se realiza a los santos patronos de Córdoba, Acisclo y Victoria en la hornacina que tienen dedicada en el Puente Romano. La Hermandad Universitaria acudió puntualmente, representada por su Hermano mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, que estuvo acompañado por NN. HH. Alberto Villar y Mercedes Fernández. Recibió el ramo de flores el Hermano Mayor de la Misericordia, José Manuel Maqueda.

Este año la celebración de los Mártires ha tenido una singularidad, debido a la conmemoración del 75 aniversario de la Hermandad de la Buena Muerte. Con tal motivo la Hermandad de San Hipólito acordó llevar en procesión a la Reina de los Mártires hasta la Basílica Menor de San Pedro, donde sería recibida por la de la Misericordia y Santos Mártires. Se alzó para ello un magnífico altar de cultos, rematado por la urna con las reliquias de los Santos Mártires, a cuyos pies quedó entronizada para besamanos la Reina de los Mártires.

La Hermandad de la Buena Muerte organizó, dentro de los actos conmemorativos, un ciclo de conferencias que contó con la intervención de N. H. Alberto Villar Movellán, quien trató sobre el tema “Santos Mártires. Testigos de la fe, testigos de Córdoba”. El Hermano Mayor, Antonio Leiva, tuvo a bien invitarlo a la presidencia de la procesión de ida de la Reina de los Mártires a la iglesia de San Pedro, el viernes 16 de noviembre de 2018. El sábado 17, solemnidad de los Santos Mártires Acisclo y Victoria, tuvo lugar en la basílica la Santa Misa por el rito mozárabe y, seguidamente, el traslado de vuelta a San Hipólito de la Reina de los Mártires.

VISITA DE LA TERTULIA COFRADE CRISTO DEL REFUGIO DE HUELMA

La Tertulia Cofrade Cristo del Refugio de Huelma (Jaén) ha organizado una excursión a Córdoba, el sábado 27 de octubre, con un ambicioso programa de visitas a las Hermandades de Penitencia de nuestra ciudad, que concluiría con la visita nocturna “El Alma de Córdoba”, en la Santa Iglesia Catedral.

Llegaron los peregrinos a las 12:00 a nuestra sede de la iglesia del Juramento de San Rafael, acompañados por Francisco Almoguera González, Hermano Mayor del Vía Crucis y Tesorero de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, y por Rafael Serrano Elías, Vicehermano Mayor de las Penas de Santiago. Fueron recibidos por el Vicehermano Mayor en funciones, Alberto Villar Movellán, acompañado de los HH. Mercedes Fernández Muriel, Daniel Luque Ramírez, vocales de la Junta de Gobierno, y Rafael Alonso Padillo.

El Vicehermano Mayor les dio la bienvenida y explicó a continuación el significado del templo del Juramento, levantado en el lugar donde el arcángel Rafael se apareció en 1578 al venerable padre Andrés de las Roelas para asegurarle que eran auténticas las reliquias de los Mártires aparecidas en San Pedro tres años antes, certificándole igualmente bajo juramento que él era el custodio de Córdoba.

Providencialmente, añadió, ha venido a residir a esta iglesia la Hermandad Universitaria, que tiene por titular una imagen fidedigna del primer Mártir, nuestro Salvador colgado en la cruz, realizado por Juan Manuel Miñarro, siguiendo las medidas antropométricas y las lesiones que muestra el Hombre de la Sábana Santa. Los peregrinos traían en su programa la visita a las réplicas de la Sábana Santa y del Santo Sudario de Oviedo que guarda esta iglesia, pero el estado del forjado de la sala en que ahora se exponen no permite la visita de grupos numerosos. Por esta razón, el Vicehermano Mayor había preparado un vídeo explicativo de la Síndone, realizado para la Ostensión de 2015 y doblado al español para la ocasión. Los peregrinos quedaron gratamente sorprendidos por los valores didácticos de la proyección y pasaron a continuación a contemplar la imagen del Santo Cristo de la Universidad, que les impresioné vivamente, y de Nuestra Señora de la Presentación, de la que alabaron su singular belleza.

Para finalizar el acto, el Presidente de la Tertulia Cofrade Cristo del Refugio, Alfonso Rodríguez Baena, hizo entrega al Vicehermano Mayor de un recuerdo de la visita, una estampa con las santas patronas de Huelma, la Santísima Virgen de la Fuensanta y Santa Lucía, y una botella de aceite de la tierra.

Al filo de las 13:00, los hermanos de Huelma continuaron su recorrido, hacia la iglesia de Capuchinos, y los de la Universitaria quedaron en San Rafael, donde, aprovechando la infraestructura preparada para la proyección de la Sábana Santa, se ofreció de nuevo el reportaje Carrera Oficial, que se viera por primera vez el pasado 31 de mayo, Fiesta de Regla del Santo Cristo, en el que se recoge el paso de nuestra Hermandad por la nueva Carrera Oficial en torno a la Catedral durante los años 2017 y 2018.

EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ 2018

Con la fiesta del 14 de septiembre comienza el curso de la Hermandad Universitaria. Se eligió este día por ser antaño fiesta de gran relevancia en Jerusalén, en la que se conmemoraba de modo especial la Muerte y Resurrección de Cristo, en torno a la Cruz. El 13 de septiembre de 335 se dedicaron las dos iglesias construidas por el emperador Constantino, la basílica del Martyrium, junto al Calvario, y la rotonda de la Anástasis, en el Santo Sepulcro. Al día siguiente, 14 de septiembre, se colocó en el Calvario la reliquia de la Vera Cruz, que había sido encontrada por Santa Elena en una cisterna que quedaría luego bajo el Martyrium. Las fiestas de la Dedicación, que narra la peregrina Egeria en el siglo IV, duraban ocho días y eran las más importantes junto con la Resurrección y la Epifanía. Hoy la Iglesia sigue recordándolo con la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

En el siglo VII la reliquia de la Vera Cruz fue expolida por las tropas persas sasánidas en el ataque a Jerusalén de 614, en un momento de debilidad de los bizantinos. El emperador Cosroes II la colocó como trofeo en su palacio de Ctesifonte. Tras ser asesinado en 628, los bizantinos lograron imponerse de nuevo a los sasánidas y recuperaron la reliquia en 629. El emperador Heraclio la introdujo solemnemente en Jerusalén en 630, pero tuvo que despojarse para ello de sus galas imperiales y vestir ropas sin lujo.

Presidió la Santa Misa nuestro Consiliario, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, sirviendo como acólito N. H. José Cabrera. Hizo la monición de entrada N. H. Alberto Villar y la lectura y salmo el Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja.

En la homilía destacó D. Fernando tres puntos fundamentales en relación con esta fiesta, que conmemoramos en la capilla, al pie de Cristo Crucificado, exaltado en la Cruz como Moisés levantó la serpiente de bronce. En primer lugar, la cruz de Cristo está ligada al árbol en que pecó Adán. Este primer pecado suscitó la misericordia de Dios con el género humano. El Padre nos entrega al Hijo para sacrificarlo en un gesto universal de misericordia y amor.

En segundo lugar, nos preguntamos muchas veces por qué Dios tuvo que elegir un sistema tan cruel para la Redención del género humano. La cruz es escándalo y oprobio para la cultura de su tiempo. La respuesta está en que el hombre es cruel y mata. Jesús padeció lo indecible, como bien muestra la imagen de nuestro Santo Cristo; padeció para que nadie, a lo largo de la historia, plagada de persecuciones y sufrimientos provocados por el propio ser humano, pudiera decir que el Señor sufrió menos que él, que el Señor no lo dio todo por él.

Por último, el papel de Nuestra Señora. San Juan huyó en Getsemaní, lo mismo que el resto de los discípulos. Pero es María la que lo retiene y lo conduce de nuevo a Cristo, para que sea testigo de su Pasión. La Virgen, Corredentora.

Terminó la jornada con una copa de confraternización, donde los hermanos tuvieron ocasión de comentar las vacaciones pasadas, los trabajos presentes y lo por venir en este curso que empieza de 2018-2019.

PEREGRINACIÓN A BUGOS Y AGUILAR DE CAMPOO

Terminado el curso, en torno al segundo domingo de julio, suele la Hermandad organizar un viaje de peregrinación para ver la exposición anual de Las Edades del Hombre, fundación de las diócesis de Castilla y León. En éste de 2018 se encuentra abierta en la villa palentina de Aguilar de Campoo y se programó el viaje con estación en Burgos a la ida y parada en Carrión de los Condes a la vuelta. También, como novedad, se añadió este año un día más, realizándose el viaje entre el 5 y el 8 de julio.

Según lo previsto, partió la expedición a las 7 horas del jueves 5 de julio, desde la parada de autobuses de la estación de ferrocarril. Rezó las preces el Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja. La primera parada se hizo para desayunar en Santa Cruz de Mudela, a las 9:30. A las 14:30 llegó la expedición al área Tudanca, en Aranda de Duero, donde tuvo lugar el almuerzo. Cuarenta minutos más tarde se emprendió la última etapa, que concluyó felizmente en Burgos a las 16:30, con llegada al Hotel Almirante Bonifaz.

A las 17:00 quedaron los peregrinos citados en el vestíbulo del hotel, donde esperaban el director de la agencia Medinalogo, Juan José Limón Luque, y la guía de turismo Loreto Esteban, encargada de enseñar Burgos aquella tarde. Partieron hacia la Catedral, recibiendo explicación de las diferentes esculturas modernas repartidas por el callejero burgalés, el monumento al Cid Campeador, el Paseo del Espolón y Arco de Santa María, que atravesaron para entrar en la plaza del Rey San Fernando, donde se alza la Catedral.

Tras la detenida visita al hermoso templo metropolitano de Santa María de Burgos, testigo de tantas páginas de nuestra historia política y artística, salieron por el claustro, para seguir el recorrido por el casco histórico, Plaza Mayor, Palacio del Condestable e iglesia de San Lesmes, terminando a las 20:15. La cena en el hotel tuvo lugar a las 21:00, concluyendo de este modo la jornada.

De nuevo en autobús, llegaron los hermanos a la Cartuja de Miraflores, cuya visita comenzó a las 12:15. Pudieron allí admirar las fantásticas obras maestras de Gil de Siloé, el retablo mayor y las tumbas de los reyes Juan II y Leonor de Plantagenet, y del infante Don Alfonso, hermano de Isabel la Católica. En el pequeño museo admiraron las obras allí expuestas, entre ellas la serie de cuadros dedicada a la Invención de la Santa Cruz. Finalmente se dirigieron los hermanos a la nueva capilla del Santísimo, habilitada en el claustro y adornada con un retablo en el que se ha colocado la magnífica imagen de San Bruno, de Manuel Pereira. El Hermano Mayor dirigió el rezo del Padrenuestro, teniendo los hermanos un momento de recogimiento.

A las 13:15 se despidieron los peregrinos de la guía Gloria Leonardo y prosiguieron viaje hasta Aguilar de Campoo, adonde llegaron a las 14:30. Les esperaba Juan José Limón para acompañarlos al restaurante Cortés, en la calle del Puente, lugar también del alojamiento.

Realizado el almuerzo, quedaron citados a las 16:30 a la puerta del hotel para comenzar la visita de la tarde, dedicada a la villa de Aguilar. Juan José Limón les presentó a la guía Paloma Jimena, residente en Aguilar de Campoo desde 2004, pero natural de Córdoba, lo que causó grata impresión a los hermanos; su familia se mantiene ligada a las hermandades del Santo Sepulcro y la Sagrada Cena.

Jimena demostró un profundo conocimiento tanto del urbanismo como del conjunto monumental que atesora la villa, ya sea desde el punto de vista histórico como artístico. A partir de las puertas del viejo cerco amurallado, llevó al grupo hasta la ribera del Pisuerga y desde allí, por el Paseo del Monasterio, hasta el antiguo cenobio premonstratense de Santa María la Real, actual instituto de Enseñanza Media y joya de la Fundación que lleva su nombre, impulsada por el arquitecto y escritor José María Pérez González, llamado Peridis.

Una vez terminada la visita al recuperado monasterio, siguió el recorrido por la calle del Puente hasta la Plaza Mayor, presidida por la Colegial de San Miguel, ahora sede de la e exposición Mons Dei, de Las Edades del Hombre. Explicó Jimena el exterior, así como distintas curiosidades heráldicas de las numerosas casonas blasonadas de los hidalgos, el barrio de la Judería y las restantes puertas de la villa. Se concluyó el recorrido a las 21:00, hora en que los peregrinos estaban citados para la cena, siempre en el restaurante Cortés. A las 23:30 se dio por concluida la jornada.

El tercer día, sábado 7 de julio, se dedicaría al conocimiento de las iglesias de la comarca. A las 9:15 esperaba la guía Dolores García Sanz, que ya había atendido a los hermanos en la peregrinación de 2016 en Valladolid. A las 9:30 partieron en autobús hacia Moarves de Ojeda, para admirar la importante potada románica de la iglesia de San Juan  Bautista, adornada con el Pantocrátor y los Apóstoles, una de las joyas del románico palentino.

A continuación se encaminaron al monasterio cisterciense de San Andrés de Arroyo, al que llegaron a las 10:30. Comenzó la visita por el conjunto de la iglesia, de sobria traza del Cister, cuyo ábside está presidido por la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, flanqueada por las de San Benito y San Bernardo; la separa hoy del coro una cristalera enmarcada por tres arcos apuntados. A las 11:00 iniciaron la visita a la clausura monacal, comenzando por la cilla y continuando por el hermoso claustro, al que abren las principales estancias, singularmente la vistosa sala capitular. Terminado el recorrido al filo de las 12:00, marcharon hacia el antiguo monasterio de Santa María de Mave, actualmente convertido en hotel.

La visita se vio algo dificultada por los preparativos musicales de una boda que se iba a celebrar a las 12:30. Al término de la visita los peregrinos saludaron a la novia, que seOlleros de Pisuerga dirigía a contraer nupcias. La siguiente estación fue en Olleros de Pisuerga, para visitar la iglesia rupestre dedicada a los santos Justo y Pastor. Configurada por tres ábsides y dos naves, se trata del centro de culto de un eremitorio repartido por la ladera del monte, del cual se conservan al menos dos “lauras” o cuevas de eremita, una de ellas con una torre encima, construida en el siglo XVII.

Terminada la ruta matutina volvió la expedición a Aguilar de Campoo a las 14:00 para almorzar un lechazo que les habían preparado en Cortés. A las 16:15 quedaron citados los hermanos con el fin de hacer un recorrido en torno al embalse de Aguilar, en cuyas proximidades se encuentran Mudá y Vallespinoso. Recalaron primero en la iglesia de San Cebrián de Mudá, dedicada a los santos Cornelio y Cipriano, templo gótico que conserva parte de la decoración pictórica mural del Cuatrocientos, debida al Maestro de San Felices. En Vallespinoso de Aguilar subieron a la ermita roquera de Santa Cecilia, a la que se ingresa por una cuidada portada románica; en el austero interior conserva una interesante colección de capiteles. Todo ello, unido a la belleza paisajística del enclave, contribuye a potenciar la singularidad de este edificio.

De regreso a Aguilar y de acuerdo con el programa, se dirigieron los hermanos al convento de Santa Clara. Eran las 18:45 y comenzaban a caer unas gotas desde un cielo amenazador. Asistieron al rezo de Vísperas y a la Santa Misa dominical. Al término de la Eucaristía los hermanos se acercaron a la reja del coro para entregar a la priora unas estampas y tríptico de nuestros Sagrados Titulares, comentando la superiora que ya tenían conocimiento de la imagen del Santo Cristo de la Universidad. Llovía con generosidad a la salida, pero previsoramente Juan José Limón había acercado el vehículo de Medinalogo para ir rescatando a los hermanos y dejarlos en el hotel.

Con la relajada cena a las 21:00 terminó la provechosa jornada, dedicada a conocer los ejemplos más relevantes del románico palentino en el entorno de Aguilar de Campoo y culminada por la Acción de Gracias en las Clarisas.

El domingo 8 de julio estaba reservado para visitar la exposición de las Edades y regresar a Córdoba. A las 8:30 desayunaron los peregrinos y recogieron el equipaje, quedando citados a las 9:15 para subir caminando a la ermita de Santa Cecilia, situada a la mitad del cerro donde se asienta el castillo de Aguilar. Esta subida tenía el significado del ascenso a Mons Dei, el Monte de Dios, que da nombre a la exposición este año.

La iglesia de Santa Cecilia, románica en origen, del siglo XII, con añadidos góticos en el XIII, acoge las tres primeras secciones de la exposición: el pórtico “Venite ascendamus” y los capítulos I “Levanto mis ojos a los montes” y II “Del Sinaí al santuario”. En el primero se muestra, por medio de bellos paisajes de artistas contemporáneos y alguno académico, el sentido que el monte ha tenido para todas las religiones, sintoísmo, hinduismo, budismo, taoísmo, islamismo y religiones precolombinas, todas ellas representadas con piezas significativas de lo que el monte supone para ellas. El segundo recorre los episodios bíblicos donde la altura, natural o artificial responde a la búsqueda de lo celeste o al encuentro con Dios; así la Torre de Babel o Noé en el monte Ararat, Abraham en el monte Moriah, Moisés en el Sinaí, hasta llegar al santuario de Jerusalén, en el monte Sión. Todo ello fue explicado con extraordinaria fluidez por la joven guía Amor Fernández.

Bajaron luego los peregrinos del monte camino de la Colegial de San Miguel, donde se halla la segunda parte de la exposición, que consta de cinco capítulos y una despedida: III “La nubecilla del Carmelo”, IV “Cristo, el monte de salvación”, V “Una ciudad puesta en lo alto de un monte”, VI “La subida al monte de perfección”, VII “Preparará el Señor para todos los pueblos en este monte un festín” y “Descendentibus de monte”. El III y el VI hacen clara referencia al ascenso espiritual que suponen la ascética y la mística, en tanto que el IV pone énfasis en los montes de Cristo, el de las Bienaventuranzas, el Tabor, los Olivos, el Calvario, etc.; destaca aquí el hermoso Crucificado de Pereira de San Juan de la Rabanera de Soria.

El V considera la institución de la Iglesia, nacida de la Eucaristía en el Cenáculo y allí mismo confirmada por el Espíritu en Pentecostés, o sea, la entrega de la Nueva Ley en un nuevo Sinaí que es el Monte Sión. Obras variadas, antiguas y modernas, ilustran este apartado, que inciden en la Palabra, oral y escrita, y en los Sacramentos. El VII refiere la gloria de los Santos, partícipes del banquete celestial, especialmente mártires, fundadores y reformadores; sobresalen la Santa Catalina de Siloé, de la capilla del Condestable de la catedral de Burgos, el San Sebastián del Greco, de la Catedral de Palencia y la potente Santa Isabel de Hungría de Gregorio Fernández, de las Clarisas de Valladolid. La segunda parte de la exposición fue explicada por el guía José Luis Saiz, que ya había acompañado a la Hermandad en las peregrinaciones de diciembre de 2015 a Oviedo y julio de 2016 a Ávila.

Tras un breve refrigerio, al filo de las 12:00, se despidieron los peregrinos del director de Medinalogo y dejaron Aguilar de Campoo para marchar a Carrión de los Condes, donde se encuentran las reliquias del mártir cordobés San Zoilo. Muerto en 304. Llegaron los hermanos al antiguo cenobio cluniacense poco antes de las 13:00. Entraron a la iglesia, donde el Hermano Mayor dirigió las preces ante la urna que contiene los restos del mártir. N. H. Alberto Villar explicó brevemente la historia del monasterio benedictino, que fue desamortizado, pasando luego a los jesuitas y finalmente a la Diócesis de Palencia, que lo tiene cedido al actual hotel. Se detuvieron en el bello claustro de Juan de Badajoz, del siglo XVI, y seguidamente en la galilea, con la portada recuperada del viejo templo románico y los sepulcros de la familia condal de los Banu Gómez, y, finalmente, llegaron a la sacristía, para contemplar los dos magníficos ejemplares de telas persa procedentes de Córdoba, que envolvieron las reliquias de San Zoilo en su traslado a Carrión hacia 1075.

A continuación tuvieron los peregrinos la comida de despedida en el Hotel Monasterio de San Zoilo. A las 15:15 iniciaron el regreso a Córdoba, que estuvo jalonado por las preceptivas paradas técnicas y una frugal colación en Santa Cruz de Mudela. A las 00:30 del lunes 9 de julio, tal como estaba programado, hicieron felizmente su entrada en Córdoba; con plácemes por el viaje, se despidieron hasta próxima ocasión. Laus Deo.

 

SANTA MISA DE FIN DE CURSO

El día 29 de junio de 2018, solemnidad de San Pedro y San Pablo, celebró la Hermandad Universitaria la Santa Misa en acción de gracias por este curso que ahora termina. Presidió la ceremonia el Consiliario D. Fernando Cruz-Conde, ocupando la mesa de Oficiales el Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja, y su Junta de Gobierno. Prestó servicio de acólito N. H. José Cabrera y acompañó al órgano Clemente Mata. Las lecturas corrieron a cargo de N. H. María Teresa Dabrio.

D. Fernando destacó en la homilía la importancia de esta solemnidad, dedicada a los pilares de la Iglesia, que permanece incólume bajo el impulso del Espíritu Santo. Buena muestra es la cantidad de grandes papas de la Época Contemporánea, desde el Beato Pío IX hasta San Juan Pablo II, a pesar de la persecución y las pruebas a la que está constantemente sometida, lo que nos confirma las propias palabras de Cristo, de que “las puertas del infierno no prevalecerán sobre Ella”. Pero Cristo pregunta a sus discípulos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo?” Esta es una pregunta respondida por Pedro, como futura cabeza de la Iglesia, pero es una pregunta que el Señor nos hace a cada uno de nosotros. Esta Hermandad le responde con Cristo Crucificado, de un modo que quiere ser radical, lo que tiene el significado de volver a las raíces, despojándose de todas las adherencias que el tiempo ha ido añadiendo. Ora la Iglesia y ora con Cristo, gracias al Espíritu, para ser oída por el Padre.

Terminada la Eucaristía, el Hermano Mayor tomó juramento y dio ingreso a los nuevos hermanos Javier e Ignacio González Jurado. Seguidamente repartió los codales doctorales a los hermanos que lo habían solicitado. Finalmente se procedió a entregar a D. Fernando Cruz-Conde un presente para agradecerle su labor como Consiliario de la Hermandad, su proximidad y su constante protección, con motivo de celebrarse sus Bodas de Plata Sacerdotales, que se cumplieron el pasado 12 de junio. En primer lugar le hizo entrega el Hermano Mayor de una reproducción del Cáliz de la Última Cena, que se venera en la Catedral de Valencia, regalo que D. Fernando recibió visiblemente emocionado. Seguidamente el Vicehermano Mayor, Alberto Villar, explicó el significado del siguiente obsequio: una reproducción sobre lienzo de la foto, tratada a modo de óleo, que sirvió de fuente para el cuadro que se le regaló en el homenaje del pasado 9 de junio, obra del pintor Miguel Ángel Arroyo. Este lienzo, del mismo tamaño que el original de Arroyo, se había preparado ante la contingencia de que el artista no terminara a tiempo su obra, cosa que afortunadamente no sucedió. Ahora la Hermandad se lo ofrece a su Consiliario como colofón de aquella efeméride.

La jornada concluyó con una grata convivencia de los hermanos en un cercano restaurante, despidiéndose al terminar hasta el próximo curso y deseando buen viaje a los hermanos que peregrinan este año a Aguilar de Campoo, para celebrar la Eucaristía en el Monasterio de Santa Clara y visitar la exposición Mons Dei de Las Edades del Hombre.