FORMACIÓN DE MAYO
Por coincidir el último jueves de mayo con la Feria de Nuestra Señora de la Salud, se trasladó el curso de formación al primer jueves de junio, día 5. Ocupó la cátedra Santo Tomás de Aquino NH Enrique Garrido Montero, con la conferencia titulada “La Hermandad Universitaria y sus capataces. Identidad, vivencias e impronta”.
Presentó al ponente el HM Alberto Villar Movellán, que destacó el papel fundamental de los capataces y costaleros en nuestra hermandad, teniendo en cuenta que el grupo primitivo salió de sus alumnos de Historia del Arte en 2006, a punto de ser creada canónicamente la Hermandad, y han sido desde entonces, bajo la dirección de Enrique Garrido, los pies de la Virgen y, a partir de 2011, también los del Señor, hasta la actualidad. Le mostró por ello su agradecimiento y afecto. Manifestó que los hermanos nazarenos, buscando una unión fraternal con los costaleros, calzan alpargatas de esparto, como hacían los antiguos profesionales, y cubren su cabeza con saco, que es también señal de penitencia.
El ponente comenzó agradeciendo la confianza que la hermandad ha depositado en él y en su grupo durante tantos años, lo que ha dado lugar a una serie de vivencias y a un cuidadoso trabajo para lograr el estilo de andar de la hermandad. Recordó los primeros años, tan importantes, donde aquellos jóvenes, recién cumplidos los veinte, comenzaron a percibir el estilo sobrio y solemne de la hermandad. Para el primer altar que se montó en el Corpus, se trasladó solemnemente la imagen de Santo Tomás de Aquino, de Duque Cornejo, que tuvo prestada la corporación durante las obras de reforma del palacio episcopal. No había público en aquella procesión, pero los hermanos iban perfectamente ordenados, vestidos de traje oscuro y con la corbata roja que el día requería, cosa que los capataces siguieron puntualmente.
A la hora de llevar los pasos, tuvieron que acomodarse a las características de la hermandad, que son la solemnidad, el sentido del respeto y del honor: quietud, serenidad, mesura, silencio. Después de estudiar muchos ejemplos en Sevilla, llegaron a la conclusión de que el caminar cadencioso y solemne del Cristo de las Almas, de la Hermandad de los Javieres, era el que mejor encajaba con los pasos de la Hermandad Universitaria.
Pasó revista luego a una selección de vivencias, entre ellas, la primera salida de la Virgen en andas, en 2007, o la salida primera del Cristo, en 2011, donde se asomaron un momento a ver la plaza del Cardenal y la encontraron absolutamente abarrotada de gente; las noticias de la prensa acerca de la procesión del Cristo “sindónico” de Córdoba; el traslado a San Rafael; el frío de las noches de enero durante los ensayos y los más cálidos de Rabanales; o el conseguir que los costaleros vistieran costal negro, algo sumamente difícil, que, sin embargo, es hoy signo de distinción de los costaleros de la Universitaria.
Entre las vivencias, es absolutamente imborrable el hecho de que el mecanismo de bajada del Santo Cristo mete al Señor entre los costaleros durante la salida y la entrada. Desgranó una selección de vivencias con los costaleros, como la bajada de Santa Victoria a San Pedro de Alcántara en tres chicotás, por causa de la lluvia; la foto de la cuadrilla en una espera forzosa del traslado a la Magna, en 2019; la convivencia con la hermandad en la peña de los Emires; o la compensación que supone, tras tantos esfuerzos y ensayos, el poder llevar al Señor fuera del templo, acercándolo a muchas personas que, a veces, no tiene otra forma de acercarse a Él.
Siguió un animado coloquio y, para terminar, antes de la convivencia, el hermano mayor entregó a NH Enrique Garrido un recuerdo en agradecimiento por su colaboración, con foto del rostro del Santo Cristo de la Universidad. La intervención fue muy aplaudida por los hermanos allí presentes, el cuerpo de capataces y el capataz de Nuestra Señora, Carlos Naz, que también asistió al acto.