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EUCARISTÍA DE FIN DE CURSO

Como viene haciéndose en los últimos años, se cerraron oficialmente las actividades del curso 2010-2011 con la celebración de la Santa Misa en la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, aniversario de la Reconquista de Córdoba por San Fernando. Presidió la ceremonia el Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, Canónigo Arcediano del Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba.

En la homilía destacó el celebrante el extraordinario impacto que ha tenido la imagen del Santo Cristo de la Universidad, que debe servir para hacer a los hermanos perseverantes en la fe. La fe cristiana, que tiene como pilares a Pedro y Pablo, difusores de la noticia del amor de Cristo por todo el mundo romano y testigos excepcionales de esa fe. La fuerza del papado, instituido por Cristo, da idea de la promesa de su compañía a través de los siglos. A pesar de las circunstancias más adversas, la barca de Pedro no ha naufragado jamás. Al contrario, un siglo tan apartado de Dios como el siglo XX ha dado los papas más eminentes de la historia. Baste recordar las personalidades de Pio X, Pio XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II o Benedicto XVI, éste una de las mentes más preclaras que ha dado la Teología en todos los tiempos.

San Fernando, que se negó a entrar en Córdoba hasta que no estuviera consagrada la gran mezquita como Santa Iglesia Catedral, conquistó la ciudad, hace 775 años, para la cultura europea, que es la cultura cristiana. Lo que une a los europeos no es la romanidad. Lo que tienen en común españoles y polacos, por ejemplo, es la cultura cristiana. Es el Cristianismo el que ha modelado Europa. Como el apóstol Pablo hemos de concluir que todo lo tenemos en Cristo, y éste crucificado. El Santo Cristo nos recuerda esta condición, así como la promesa de la resurrección para quienes profesamos su fe.

Seguidamente y para terminar el curso, los asistentes a la celebración se trasladaron a la Casa Hermandad, donde compartieron un refrigerio de convivencia, en una noche calurosa en la que se suscitaron recuerdos y se esbozaron proyectos.

FIESTA DEL CORPUS CHRISTI

Como previene nuestro Estatuto, la Hermandad Universitaria ha celebrado el Jueves de Corpus, 23 de junio de 2011, la Fiesta de Regla en honor del Santo Cristo de la Universidad. La sagrada imagen fue llevada con este motivo al altar mayor de San Pedro de Alcántara, revestido para la ocasión con dosel negro y frontal y atrileras de damasco blanco, como corresponde litúrgicamente a la festividad del Corpus. La ceremonia solemne, presidida por el Consiliario, Ilmo. Sr. D. Manuel Pérez Moya, Deán del Cabildo de la Santa Iglesia Catedral, comenzó con la procesión de entrada, interpretando los cantos José Antonio Moruno Nadal y María Concepción Muñoz, acompañados al órgano por Luis Alberto Fernández Pericet, profesor del Conservatorio Superior de Córdoba “Rafael Orozco”. En la mesa de oficiales presidió el Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, acompañado por miembros de la Junta de Gobierno. En la homilía destacó el celebrante que se unía en este día la celebración de la Hermandad del Cuerpo de Cristo y la víspera litúrgica de la solemnidad de San Juan Bautista. Se refirió a los valores del Pan eucarístico como maná de vida y a la caridad, signo de amor y permanencia del Señor entre nosotros. A continuación se hizo la pública Protestación de Fe, con la jura y renovación del voto de los hermanos.

Al día siguiente, 24 de junio, se reunieron los hermanos en la Casa de Hermandad para celebrar la convivencia con motivo de la Fiesta de Regla, en el transcurso de la cual se presentó el vídeo que recoge la estación de penitencia del 14 de abril de 2011, en la que salió en procesión por vez primera el Santo Cristo de la Universidad. Lleva por título Hermandad Universitaria. Jueves de Pasión y se ha realizado por Nur Comunicación, con tomas de Gustavo Pérez Jiménez y dirección de José Carlos Nievas. El reportaje contiene secuencias muy bellas de todo el recorrido, ofreciendo especial interés las del interior de la Catedral, así como la Oración a los Santos Mártires de la Hermandad de la Misericordia y el canto de los Seminaristas de San Pelagio. Los hermanos aplaudieron calurosamente este primer pase del reportaje de la histórica estación de penitencia.

El domingo, 26 de junio, terminaron las celebraciones del Santo Cristo con la participación de la Hermandad en la Solemne Eucaristía y Procesión del Corpus Christi, que este año han tenido lugar excepcionalmente por la mañana. A las 7:00 se habían citado los hermanos para el traslado procesional de Santa Clara de Asís al altar que levanta la Hermandad en la calle Cardenal Herrero. Los anderos estuvieron a las órdenes del capataz Enrique Garrido Montero, portando con paso solemne la imagen de la santa defensora de la Eucaristía. Una vez montado el altar, la representación de la Hermandad Universitaria, encabezada por el Hermano Mayor, asistió a la Misa de Pontifical, presidida por el Obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández González, y a la procesión del Corpus que se celebró seguidamente. Al regreso de la misma, la representación con el estandarte quedó escoltando el altar de la Hermandad. Una vez que la Custodia hizo entrada en el recinto catedralicio, se procedió a los preparativos para la procesión de vuelta del paso de Santa Clara, que se hizo con igual solemnidad, llegando a la iglesia a las 12:00 horas. Al término del acto, el Hermano Mayor dirigió las preces en acción de gracias, que fueron seguidas en común por la representación de hermanos del Rocío que habían asistido igualmente a la procesión del Corpus. En consideración a las numerosas personas que circulaban por la Judería con motivo del Corpus y deseaban venerar la imagen del Santo Cristo, la Hermandad mantuvo la iglesia abierta hasta las 14:00 horas.

VIA LUCIS DE LAS HERMANDADES

El sábado 11 de junio de 2011 se celebró vespertinamente un Via Lucis, organizado por la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, con motivo de la visita de la Cruz que entregara el Beato Juan Pablo II a los jóvenes en el año 2000. El cortejo, que partió del Santuario de María Auxiliadora y se dirigió hasta la Santa Iglesia Catedral, contó con la participación de todas las cofradías de la ciudad. Nuestra Hermandad quedó representada con la Bandera de Peregrinación y tres varas de oficiales. Junto a la oficialidad, se integraron siete hermanos que acompañaron todo el trayecto. Durante el recorrido se rezaron todas las Estaciones del Via Lucis. Además, la Hermandad Universitaria tuvo el honor de portar la Cruz de los jóvenes durante el último trayecto del recorrido, desde la calle Deanes hasta la Puerta de las Palmas. Momentos muy emotivos donde se tuvo un sentido recuerdo por todos los hermanos de la Hermandad. Asimismo, hermanos universitarios portaron el Icono de Santa María desde dicha puerta catedralicia hasta el altar mayor. Finalizó el acto con una Vigila de Oración organizada por el grupo de catecumenado juvenil Adoremus. Laus Deo

CORONACIÓN DE LA VIRGEN DE LINARES

Con la vuelta a su Santuario el domingo 15 de mayo de 2011 terminaron los fastos de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora la Purísima Concepción de Linares. La Hermandad Universitaria ha participado en varios de los importantes actos que se han ido celebrando por la Hermandad de Linares para dar el debido realce a la histórica jornada del 14 de mayo de 2011, en que la Virgen Conquistadora recibió el singular privilegio pontificio de manos de nuestro prelado, Monseñor Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba.

El 2 de marzo de 2011, N. H. Alberto Villar Movellán pronunció la conferencia titulada “Valor histórico artístico de la Purísima Concepción de Linares”, celebrada en el Real Círculo de la Amistad. El acto estuvo presidido por el Hermano Mayor, D. Enrique Moreno Blasco, y el conferenciante fue presentado por D. Antonio Rodríguez-Carretero Criado, pregonero de la Coronación Pontificia.

La Hermandad Universitaria asistió corporativamente al Pregón de la Coronación, que tuvo lugar el 6 de mayo en la iglesia parroquial de San Lorenzo Mártir. Antonio Rodríguez-Carretero pregonó con sentimiento y poesía sus numerosas vivencias y terminó dedicando un bello florilegio a Nuestra Señora de Linares.

El 12 de mayo la Virgen de Linares fue llevada en procesión desde San Lorenzo a la Santa Iglesia Catedral. La Hermandad Universitaria estuvo presente en este solemne traslado, lo mismo que dos días después en el de la Coronación Pontificia. Monseñor Fernández González destacó en su homilía el significado de esta advocación, ligada a Córdoba, gracias a la devoción del Santo Rey Fernando III, desde el momento de la Reconquista de la ciudad en 1236.

Las fiestas de la Coronación tuvieron un epílogo el domingo 19 de junio, con la Santa Misa de fin de curso de la Agrupación de Cofradías, que se celebró en el Santuario de Linares, presidida por D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil. La Hermandad de Linares entregó a la Agrupación un recuerdo en agradecimiento por la ayuda prestada para la organización de los actos y la Agrupación correspondió con otro en recuerdo de la importante efeméride. Asistieron en representación de la Hermandad Universitaria el Hermano Mayor y el Vicehermano Mayor, quienes transmitieron a la Hermandad de Linares la más cordial felicitación por la brillantez de los actos de la Coronación Pontificia. Nuestra Hermandad se suma desde aquí a esta fraternal enhorabuena.

VISITA DE LA HERMANDAD DE LA SAGRADA MORTAJA DE SEVILLA

La Antigua, Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz en el Misterio de su Sagrada Mortaja y María Santísima de la Piedad, establecida canónicamente en su sede de la iglesia de Santa María de la Paz de Sevilla ha rendido visita a nuestra sede de San Pedro de Alcántara, con la finalidad de conocer y venerar a los Sagrados Titulares de la Hermandad Universitaria de Córdoba. Se trata de la primera visita, seguida de convivencia, que realiza una hermandad a nuestra sede, lo que hace especialmente memorable este día, el 15 de mayo de 2011, IV Domingo de Pascua.

Los hermanos llegaron al filo de las 11:30 de la mañana, hora en que estaba anunciada la celebración de la Sagrada Eucaristía. Excusado el Hermano Mayor, Juan Francisco Guillén Gómez, por compromisos familiares, encabezaban la delegación, compuesta por 37 hermanos, los miembros de su Junta de Gobierno, Antonio Espinar y María Dolores Naranjo, Mayordomos, Antonio Jesús Pérez, Secretario Segundo, Pepe Ojeda, Diputado de Cultos, Auxiliadora García, Diputada de Formación y Rafael Cortés, Auxiliar de Fiscalía. Presidió la asamblea el R. P. D. Bartolomé Menor Borrego, Párroco Emérito del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral y Canónigo de Honor de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, quien saludó a los hermanos de la Sagrada Mortaja y destacó el valor de esta convivencia, que pone en contacto y enriquece a las dos hermandades. Aunque ambas veneran como hecho singular la Muerte de Cristo, precio de nuestra salvación, ha de entenderse como puerta para la Vida, que es el mismo Cristo Resucitado. En el Evangelio del Buen Pastor, Cristo nos propone que Él es la única puerta por la que podremos llegar a la Vida.

Después de la Eucaristía tuvo lugar el acto académico, con el saludo del Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez y la ponencia de Alberto Villar Movellán, hermano de las dos corporaciones, sobre el espíritu y la estética de nuestra Hermandad y la génesis y características de nuestros Sagrados Titulares, que fue seguida con enorme interés por todos los presentes. Comenzó señalando que nuestras dos Hermandades están unidas por la veneración que profesan a la Sábana Santa. La ponencia fue acompañada con imágenes que ilustraban la concepción del vestuario de Nuestra Señora de la Presentación y de su paso procesional, así como el proyecto y realización del Santo Cristo o el significado de las túnicas de la Hermandad Universitaria. A continuación, Auxiliadora García Cumbreras, en nombre de la Hermandad de la Sagrada Mortaja, hizo entrega al Hermano Mayor de la Universitaria de un cuadro con la imagen de María Santísima de la Piedad y Nuestro Padre Jesús Descendido, que lleva un texto recordatorio de la visita. El Hermano Mayor de la Universitaria correspondió con otro cuadro con el Santo Cristo de la Universidad y Nuestra Señora de la Presentación, que lleva una dedicatoria que recuerda igualmente la visita y convivencia. Los hermanos admiraron detenidamente los detalles de la portentosa imagen del Crucificado y la belleza de Nuestra Señora de la Presentación, que lucía aún, en honor de los visitantes, el traje de salida.

Seguidamente los hermanos cordobeses y sevillanos se dirigieron a la Casa Hermandad, donde disfrutaron de un entrañable almuerzo de convivencia, que contribuyó a establecer lazos de amistad entre ambas Corporaciones de Penitencia. La Hermandad Universitaria agradece muy especialmente a la de la Sagrada Mortaja su visita y su generosidad.

VISITA DEL COLECTIVO DE PREGONEROS DE SEMANA SANTA DE ÉCIJA

El sábado 14 de mayo de 2011 ha tenido lugar la visita del Colectivo de Pregoneros de Semana Santa de Écija a nuestra sede de San Pedro de Alcántara, con objeto de conocer y venerar a nuestros Sagrados Titulares. Esta asociación, creada en 2009, integra a cuantos han sido pregoneros de la Semana Santa ecijana y tiene como fin el fomento de la vida cristiana y la organización de actividades relacionadas con la Semana Mayor. Al filo de las 12:30 llegaron a San Pedro de Alcántara, donde fueron recibidos por el vicehermano mayor, Alberto Villar Movellán, y el secretario, Juan Carlos Jiménez Díaz. El vicehermano mayor les dio la bienvenida en nombre del hermano mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, que se encontraba ausente por motivos familiares. La comitiva estaba encabezada por el Rvdo. P. D. Luis Rebolo González, párroco de Santiago el Mayor, arcipreste de Écija, vicario episcopal de la Vicaría Sur y pregonero en 2008, e integrada por Alberto Santos Martín, presidente de la asociación, y Francisco Fernández-Pro Ledesma, secretario, junto con los también pregoneros Manuel Fernández Rodero, Javier Madero Garfias, Juan Palomo Ibáñez, José Manuel Farfán Pérez y Manuel Fernández Romero, acompañados de sus esposas.

Tras la contemplación de los Sagrados Titulares, el vicehermano mayor explicó a los asistentes el origen y características de la Hermandad Universitaria y la gestación y significado de las imágenes. Al fin de la intervención hizo entrega en nombre de la Hermandad al presidente de los Pregoneros, Alberto Santos, un cuadro con el Santo Cristo de la Universidad en recuerdo de la visita. Se da la circunstancia de que Alberto Santos es el técnico que sacó de puntos la talla del Santo Cristo. Para finalizar, reunidos todos ante la venerada imagen del Santo Cristo y a los pies de Nuestra Señora, el P. Luis Rebolo dio lectura al pasaje bíblico de la muerte de Cristo en la cruz, completándola con el Salmo 22 y la profecía del Varón de Dolores de Isaías.

SANCTA MARIA SEDES SAPIENTIAE

El icono de Santa María Sedes Sapientiae (Trono de la Sabiduría) fue realizado en 2000 por el jesuita esloveno Marko Iván Rupnik, con una estética que busca la simbiosis del cristianismo oriental y occidental de tradición medieval. El Papa Juan Pablo II lo bendijo el 10 de septiembre del mismo año, en la clausura del Jubileo de las Universidades, que se celebraba en Roma, y lo regaló a las Universidades del mundo, con idea de que peregrinara por los centros católicos de enseñanza superior. Ha recorrido ya todos los continentes y ahora vuelve a España con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que tendrán lugar en Madrid en agosto de 2011.

Después de pasar por Montilla ha estado en Córdoba durante los días 9 al 13 de mayo, correspondiendo a la Hermandad Universitaria el honor de su custodia y veneración el miércoles 11 de mayo. El icono se dispuso sobre las andas del Corpus, bajo la bóveda del crucero de San Pedro de Alcántara, adornado con un centro de claveles blancos y alumbrado por cuatro fanales doctorales. La iglesia quedó abierta toda la mañana, desde las 11:00 horas, para que los fieles pudieran acercarse a venerar a Santa María.

A las 19.00 horas, siguiendo el programa previsto, la Hermandad Universitaria rezó el Santo Rosario con los Misterios Luminosos, incorporados por el Beato Juan Pablo II, con asistencia del Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, D. Juan Bautista Villalba Cabello. A continuación se organizó la procesión de traslado del icono a la Santa Iglesia Catedral, para asistir al solemne pontifical en acción de gracias por la beatificación de Juan Pablo II. La procesión estuvo presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba, a quien acompañaron, entre otros sacerdotes, D. Manuel Rodríguez Adame, secretario particular, D. Miguel de Castro Pastor, S.I., director del Secretariado Diocesano de Pastoral Universitaria y D. Gavino Spanu, rector del Seminario Redemptoris Mater. La antepresidencia con varas fue ocupada por el hermano mayor, D. Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, acompañado por D. Juan Villalba, presidente de la Agrupación de Cofradías, y D. José Muñoz, tesorero de la Hermandad. Los anderos fueron dirigidos por el capataz, N. H. Enrique Garrido. La procesión entró en el Patio de los Naranjos por la Puerta de los Deanes, ingresando a su vez al templo por la Puerta de las Palmas, para dirigirse al altar mayor, en cuyo lado de la Epístola se colocó el paso. Al lado del Evangelio lucía un cartel con la imagen fotográfica del Beato Juan Pablo II.

Tras desgranar los datos biográficos del nuevo Beato, Monseñor Fernández destacó en la homilía sus valores heroicos en todas las virtudes y su convencimiento de que la santidad está al alcance de todos y cada uno. Tras la solemne Eucaristía, el icono de Santa María Sedes Sapientiae fue trasladado procesionalmente por la Hermandad Universitaria a San Pedro de Alcántara, siendo entregado seguidamente al Seminario Redemptoris Mater, donde se custodió esa noche.

MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS 2011

El día 4 de mayo celebra la diócesis de Turín el día de la Sábana Santa, fiesta instituida por Julio II en 1506, cuando la Síndone estaba en Chambéry. Fue escogido este día por la Hermandad Universitaria para celebrar la Santa Misa de acción de gracias por la feliz estación de penitencia el Jueves de Pasión de 2011, quinta salida penitencial de la corporación, en la que salió por primera vez en procesión el Santo Cristo de la Universidad.

En el altar de Nuestra Señora se elevó el Santo Rostro, copia autenticada de la Sábana Santa, que donaron los peregrinos a la Ostensión de 2010 y que fue bendecido por el Vicario General, Don Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil, en la Catedral de San Juan Bautista de Turín. Se adornó con sencillez, enmarcando el cuadro con un lienzo blanco, en recuerdo del que sirvió de sagrada mortaja a Cristo; bajo el Santo Rostro, dos ramas trenzadas de laurel, signo de la victoria sobre la muerte, y encima del altar, los cuatro hachones de cera tiniebla que habían alumbrado el paso del Señor.

Acudieron a la celebración numerosos hermanos y peregrinos que acompañaron a la Hermandad a Turín en 2010. Presidió la ceremonia D. Fernando Cruz-Conde, asistiendo como acólito el Secretario de la Hermandad, N. H. Juan Carlos Jiménez Díaz. Con permiso de la Autoridad Eclesiástica se dijo la Santa Misa de la Síndone, con la Epístola correspondiente a la profecía del Varón de Dolores de Isaías (52, 13-53, 5), proclamándose en Evangelio de Marcos (15,42-16,8), que narra el Santo Entierro y la Resurrección de Jesús. Hizo la monición el Vicehermano Mayor, la lectura y el salmo, el Hermano Mayor y la oración de los fieles, N. H. Francisco A. Pastor, Vocal de actividades caritativas y sociales.

En la homilía glosó el celebrante las lecturas, refiriéndose a la profecía de Isaías, el varón despreciable ante el que se oculta el rostro, molido y torturado, como la propia imagen del Cristo de la Universidad, que provoca en muchos ese mismo rechazo, porque estamos prestos al placer, pero rechazamos instintivamente el sufrimiento. Sin embargo Dios trazó un camino diferente para la salvación, que pasa por el sufrimiento y la muerte, sin los cuales no se consigue la vida. Cristo, que se inmoló por nosotros, nos dejó la prueba en su Resurrección, base de nuestra fe. El Evangelio de San Marcos concede en este pasaje el protagonismo a las mujeres. San Juan, que es mucho más personal, narra cómo entró en el sepulcro y encontró los lienzos cuidadosamente plegados, como alegato a favor de que el cuerpo no podía haber sido robad: los lienzos que guardan la imagen misteriosa del Cristo y su sangre.

La Iglesia nunca ha reconocido la autenticidad de la Sábana Santa, pero sucede algo parecido a lo que ocurrió con la Medalla Milagrosa, que nunca se reconocieron las apariciones de la Virgen, porque Santa Catalina Labouré no se ocupó de testificar oficialmente los hechos. Sin embargo, cuando gracias a ella se produjo la conversión del judío Alfonso Tobías Ratisbonne, comenzó a ser considerada de otra manera. Los últimos papas, tanto el Beato Juan Pablo II como Benedicto XVI han venerado personalmente la Sábana Santa: Juan Pablo II dijo que ejercía una fascinación misteriosa y era un espejo del Evangelio, una imagen del hombre que sufre y de la capacidad del hombre para producir dolor.

Para concluir la celebración entonaron los hermanos el himno Regina Coeli y a continuación, en un sencillo acto cargado de afecto, D. Fernando Cruz-Conde recibió la insignia dorada de la Hermandad Universitaria y un cuadro con nuestros Sagrados Titulares, en reconocimiento por lo mucho que ha hecho en favor de la Hermandad. El Hermano Mayor recordó en su breve alocución que su presencia había sido fundamental en la aprobación canónica de la Hermandad, en el curso sobre la Sábana Santa, en la realización de la imagen del Santo Cristo, en su bendición, en la peregrinación a Turín, hace un año, en la primera salida procesional del Santo Cristo y en cuantas celebraciones se ha requerido su asistencia, por lo que en la dedicatoria lo declara la Junta de Gobierno “testigo y padre en los momentos culminantes de la vida de esta Hermandad”. El Vicario General agradeció la distinción con sentidas palabras.

Finalmente Doña Rafaela Vázquez Cañete, participante en la peregrinación de 2010, hizo entrega a la Hermandad de un cuadro con la reproducción de la imagen positiva y negativa de la Síndone, adquirida en Turín, en recuerdo y agradecimiento por la oportunidad de haber podido contemplar el sagrado lienzo en compañía de su esposo, D. Luis Membrilla Marín. Lo recibió el Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, con palabras de agradecimiento, asegurando a la donante que quedará en la Hermandad como memoria permanente de aquella inolvidable peregrinación a la ostensión de la Sábana Santa en mayo de 2010.

ESTACIÓN DE PENITENCIA 2011

El jueves de Pasión, 14 de abril de 2011, tuvo lugar la estación de penitencia de la Hermandad Universitaria. En una noche primaveral, calmada y calurosa, salió a Córdoba por vez primera la venerada imagen del Santo Cristo de la Universidad. La expectación que había levantado esta salida se hizo patente en el numeroso público que llenaba la plaza del Cardenal Salazar y que acompañó a la Hermandad durante todo su recorrido.

Novedad importante era también este año el cambio de itinerario, motivado por las dimensiones del Santo Cristo, que hacían imposible la circulación por las estrecheces que presentaban las calles en determinados puntos vitales del recorrido de años anteriores. La Hermandad lamenta profundamente no poder hacer estación en los institutos donde la venía haciendo: Institución Teresiana de plaza de la Concha, Escolapias de Santa Victoria, Esclavas de San Juan de los Caballeros, Filipenses del Buen Pastor, así como las Hermandades que recibían a la comitiva al paso por sus sedes canónicas: el Santo Sepulcro y el Perdón. A todos agradece la Hermandad Universitaria su hospitalidad y deferencia en estos primeros años de su caminar.

El nuevo recorrido se centra en la parroquia de El Sagrario de la Santa Iglesia Catedral, a la que pertenece la Iglesia de San Pedro de Alcántara, sede canónica de la Hermandad Universitaria desde su fundación. Discurre por las calles Cardenal Salazar, Romero, Deanes, Manríquez, Tomás Conde, Campo Santo de los Mártires, Amador de los Ríos, Triunfo, Corregidor Luis de la Cerda, Magistral González Francés, Santa Iglesia Catedral, Cardenal Herrero, plaza de la Judería, Deanes, Romero y plaza del Cardenal Salazar.

Como es habitual, antes de la estación, celebraron los hermanos la Santa Misa del Paso, presidida este año por el Vicario General de la Diócesis, Ilmo. Sr. D. Fernando Cruz-Conde y Suárez de Tangil. Al término de la celebración, el oficiante se incorporó a la procesión como preste, revestido con capa pluvial y acompañado por dos acólitos y cuatro seminaristas del Seminario Redemptoris Mater “Virgen de la Fuensanta”. Don Fernando Cruz-Conde dirigió igualmente la oración durante la estación en la iglesia de El Sagrario de la S. I. Catedral.  A todos ellos agradece la Hermandad su servicio en esta ocasión especialmente memorable.

Nos acompañaron en la estación de penitencia el Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, D. Juan Bautista Villalba Cabello, la Hermandad del Via Crucis, representada por su Hermano Mayor, D. Santiago Góngora, y una delegación de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío, presidida por su Vice Hermana Mayor, Dª Rocío de la Calzada y Rodríguez de Austria. La Universidad estuvo representada por D. Juan Antonio Caballero, Vicerrector de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, que ostentaba la representación del Rector, y por D. Eulalio Fernández Sánchez, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras.

A las 10:00 de la noche se abrió la puerta de San Pedro de Alcántara, por la que saldría poco después la imponente imagen del Santo Cristo de la Universidad. En la plaza esperaba, entre el público allí reunido, su autor, el profesor Juan Manuel Miñarro, testigo de excepción en este momento único e irrepetible en la historia de la Hermandad. Le acompañaba su colaborador, el escultor Manuel Mazuecos, autor del mecanismo de elevación de la cruz, que asistió en las maniobras de la salida.

El Señor iba en un paso sobrio y austero, como corresponde al estilo de la Hermandad Universitaria, adornado con respiraderos de corte renacentista y cuatro candelabros de cedro, realizados sobre diseños de Hernán Ruiz el Joven; sobre ellos, cuatro hachones de cera pura color tiniebla. Los respiraderos están constituidos por un friso de roleos, rematado por cornisa de dentellones. Los roleos simulan el mar proceloso del mundo, en el que navegamos sin rumbo, a punto de perecer, y sobre el que emerge la única salvación posible: Jesucristo Redentor. Rodeando la mesa, en torno al pelado calvario de roca, se dispuso un friso de laurel, símbolo de la victoria sobre la muerte, matizado de estatis, flor duradera que indica la inmortalidad. El paso ha sido diseñado por la Hermandad, con roleos y candelabros de Rafael Lara, talla de Manuel García, barnizado de José Chanquet, herrajes de Antonio Aguado y bordados de Manuel Carrasco.

Tras un tramo de nazarenos, abierto por la cruz parroquial y cerrado por el estandarte y la presidencia, seguía el paso de Nuestra Señora de la Presentación, con su habitual elegancia, iluminada por los candelabros apostólicos y doctorales, adornado el paso con iris morados y helecho. Servían de escolta, como en ocasiones anteriores, los tunos, recuerdo de la antigua tradición universitaria. El cuerpo de acólitos estrenaba roquetes y portaba ciriales e incensarios de madera, de diseño renacentista. La Hermandad agradece al grupo joven de la Hermandad del Amor su inestimable colaboración en este servicio. Los pasos, llevados por costaleros, iban comandados por el capataz, N. H. Enrique Garrido Montero.

Al llegar al Campo Santo de los Mártires, lugar emblemático en la memoria histórica de la ciudad, donde dieron su vida los primeros testigos de nuestra fe, recibió con estandarte y varas la representación de la Hermandad de la Misericordia, que tiene como titulares a los Santos Mártires de Córdoba, presidida por su Hermano Mayor, D. Manuel Ramírez Pérez. Recitaron los hermanos del Silencio Blanco la hermosa Oración a los Mártires, ante el paso del Santo Cristo de la Universidad, al que ofrendaron un ramo de flores. La Hermandad Universitaria agradece su testimonio y compañía en esta ocasión tan especial, en el que nos honramos en recordar conjuntamente a quienes nos precedieron como testigos de la fe de Cristo.

En la calle Amador de los Ríos recibieron los seminaristas del Seminario Mayor de San Pelagio, que cantaron el bello soneto No me mueve mi Dios para quererte ante el Santo Cristo y el Stabat Mater ante Nuestra Señora. La estación culminó, cuando daban las 12.00, con la entrada en la Catedral de Santa María, por la puerta de Santa Catalina, obra de Hernán Ruiz el Joven, para enfrentar seguidamente la nave del Sagrario, por la que discurrió la cofradía con estampa inenarrable, reservada a muy pocos. Los hermanos adoraron al Santísimo, en el corazón de su parroquia, y continuaron hasta su entrada en San Pedro de Alcántara, adonde llegó la cruz de guía a la 01.00 del Viernes de Dolores.

Sonaron algunas saetas, fruto del amor del pueblo, quedó en la memoria la esquila del muñidor y se cerró la puerta tras el manto de Nuestra Señora, para poner fin, con las preces del Hermano Mayor, a una estación de especial solemnidad, en la que por primera vez salió a Córdoba la imagen del Santo Cristo de la Universidad. Que el Señor bendiga a todos cuantos nos han acompañado, a cuantos han colaborado calladamente para que pudiera realizarse dignamente la estación, a cuantos vinieron a verla de otros lugares y a quienes no pudieron hacerlo y estuvieron presentes con sus oraciones. Laus Deo.

LA HERMANDAD EN EL PREGÓN DE 2011

El 9 de abril de 2011, sábado anterior al Domingo de Pasión, ha tenido lugar, como es tradicional, el Pregón de la Semana Santa de Córdoba, a cargo del periodista Luis Miranda García, hermano de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias Coronada. Cargado de personales sentimientos y enhebrado con brillante urdimbre literaria, ha dedicado hermosas palabras, en forma de orante meditación, a nuestros venerados titulares. La Hermandad las agradece y recibe con todo honor:

“XI Dios y el hombre.

Remedio de Ánimas. Tantos años después, el escalofrío todavía no se me ha
ido del cuerpo […] Y si ésta es la más antigua, por los juegos imprevisibles de
la memoria aparece ahora la más reciente. La trae como un presagio la Virgen de
la Presentación en la íntima severidad de su luto, y en su mudo diálogo con el
dolor de la espada, se aparece la frase de Simeón que Córdoba vio cumplirse con
el Cristo de la Universidad: “Será una bandera discutida, y así quedarán
patentes los pensamientos de todos”. El Cristo que casi invita a mirar a otro
lado para no ver la sangre en la espalda, las señales de los puñetazos, la
saliva reseca, el que incomoda como a la gente de su tiempo repugnó la cruz,
marginal y oprobiosa, de Cristo, el que se parece al gusano despreciado de la
conciencia, el que suena a la palabra áspera e indignada del profeta que
denuncia vanidades, el que premia a quien busca bien con su rostro hermoso. Por
eso ahora, ante la imagen que es también la que soñó el desconocido autor de la
más bella oración de la lengua española, tal vez se desnude el corazón en
preguntas.

¿No me mueve, mi Dios, para quererte, el fuego del látigo en la piel, el
labio roto, la espalda en carne viva levantada? ¿No me mueve, Señor, para
seguirte, el desgarro traspasado del costado, las manos que se siguen abriendo
para sacar los demonios del alma, la piel arrancada por la tortura? ¿No me
mueven, mi Dios, para imitarte, los hombros desollados por la cruz del pecado,
las rodillas arrasadas por las caídas, el vientre hinchado de la muerte, la
lividez que nos dice que has dejado de respirar? ¿No me mueve, mi Dios, para
quererte, la belleza mancillada por la violencia, la majestad divina a la que
no tocan ni la muerte humillante ni el cuerpo inerte que cae vencido por la
gravedad? Otra vez, como entonces, fue tu cruz escándalo para unos y necedad
para otros, como si dos mil años hubieran hecho menos duros los golpes, menos
amarga la soledad, más llevaderos los clavos que se hunden en la piel, menos
angustiosa la respiración hasta el final, más suaves las espinas taladrando la
cabeza, como si, en fin, los temores de la oración en Getsemaní fuesen
aprensiones porque aquella muerte tuya, que con tan cruda poesía muestras, no
fuese para tanto.

Con él van los primeros nazarenos negros que pisan las calles, y les
seguirán muchos, desprendidos del mundo, como monjes en sus celdas de oración y
silencio, a solas con la presencia silenciosa de sus titulares, viviendo lo más
grande de su Semana Santa.”